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Los revolucionarios de Kronstadt 1921-2021


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Los revolucionarios de Kronstadt 1921-2021

El análisis de los trágicos acontecimientos que ocurrieron en Kronstadt en 1921 es imposible sin tener en cuenta la enseñanza del centenario de 1917-2017 (la tímida crítica de Lenin y la supuesta adulteración de su pensamiento debida a Stalin). Además, no se puede olvidar el 30 aniversario del fiasco de la URSS 1991-2021.

¿Qué representa el marxismo leninismo en todo el proceso de Kronstadt?

¿Qué queda del marxismo leninismo hoy en día?

1-¿Qué pensaba y cómo actuaba Vladimir Ilich Ulianov Lenin cuando su partido se apoderó de la revolución de los sóviets libres?

La fama de Lenin y del bolchevismo era grande gracias a dos apariencias.

El eslogan «Todo el poder a los sóviets », fiel reflejo de lo que deseaban y realizaban en parte los trabajadores en el campo y en las ciudades.

La crítica del gobierno provisional de Lvov[1], y luego del ex delegado del soviet de Petrogrado (capital de Rusia) Kerenski[2], reunió a los leninistas y los anarquistas, socialistas revolucionarios de izquierda, maximalistas (próximos de los socialistas revolucionarios de izquierda) y grupos de obreros conscientes, como parte de los marinos de Kronstadt. Este gobierno era cada vez más derechista, chovinista y partidario de la guerra a pesar de más de un millón desertores, de la incapacidad militar por falta de pertrechos y alimentos. La gran mayoría del pueblo atribuía con razón la miseria a la industria de guerra y al envío de comida a los frentes.

Después del golpe de octubre de 1917 de la unión de todos los opositores para acabar con el gobierno de Kerenski, la práctica de Lenin borró las ilusiones que había creado. Empezó con la marginalización de todas las tendencias que apoyaron el derrocamiento de Kerenski, excepto unos testaferros en el gobierno del partido de Lenin que se autoproclamó gobierno de los ciudadanos de todas las partes de Rusia. La repetida justificación era: «nosotros los leninistas (y nuestros aliados incondicionales) o la contrarrevolución», el argumento habitual de sumos sacerdotes y de los dictadores; pero en la confusa situación política la mentira pudo mantenerse y consolidar su hegemonía con la represión despiadada de la posición constructiva de la oposición surgida en Kronstadt

El leninismo y su táctica constante durante la revolución del pueblo

A principio de marzo de 1917 el soviet de Petrogrado y el gobierno provisional elaboraron una plataforma con 7 puntos. El quinto rezaba «Sustitución de la policía por una milicia popular con jefes elegidos, subordinada a los órganos de autogestión local.»

Por tanto se suponía que los ciudadanos eran capaces de organizarse y controlar a sus mandatarios.

Lenin dejó de lado el poder popular por la siguiente razón:

«Cuando la clase revolucionaria está luchando contra las clases poseedoras que resisten, debe entonces suprimir esta resistencia. Y suprimiremos la resistencia de los poseedores por todos aquellos medios de que se valieron ellos para suprimir la del proletariado. No se han encontrado otros medios.»[3]

¿Qué significa esta afirmación? ¡El sistema policial capitalista sería el más eficaz para encarcelar a los presos e inculcarles una conducta social decente! Todos los burgueses progresistas y los socialistas sinceros que estudiaron la cárcel, el presidio, el reformatorio, etc., comprobaron la persistencia de la degradación moral, las violencias y las violaciones entre los detenidos, la prostitución, etc. Peor todavía, gran parte de las sugerencias de mejoras para los detenidos son rechazadas por distintos departamento de la administración estatal. La redención era y es casi siempre un término huero, irrisorio

Lenin impuso el 20 de diciembre de 1917 una policía especial: la Comisión Extraordinaria de Lucha contra el Sabotaje y la Contrarrevolución, «CH» «K» en abreviatura cirílica, o sea Tcheka o Checa. Dicha policía dependía únicamente del gobierno marxista leninista y se presentaba como órgano del pueblo, del proletariado. Sin embargo, no existía una instancia de control, excepto la tradicional posibilidad, existente en cualquier tipo de gobierno, de presentar una denuncia individual.

Se multiplicaron las detenciones y fusilamientos de contrarrevolucionarios y opositores al partido de los bolcheviques (o leninistas que me parece el término más exacto).

Un ejemplo concreto, nueve meses después de la creación del gobierno leninista, es interesante. Hubo disturbios contra el poder oficial del pueblo entre el 5 y el 7 de agosto de 1918 en la provincia de Penza, productora de trigo a 625 km al sur-este de Moscú. Los campesinos medianamente ricos (kulaks[4]) se alzaban seguidos por agricultores pobres. El hecho es significativo: existían medidas del gobierno que perjudicaban a campesinos pobres y con una situación relativamente mejor. Cualquier poder, capitalista, religioso, anarquista, etc., con un mínimo de inteligencia, intentaría explicar o modificar las disposiciones legales que acarreaban un fuerte descontento social.

Lenin mandó un telegrama el 9 de agosto de 1918:

«[…] Es imprescindible organizar una defensa más fuerte eligiendo a gente de confianza para llevar a cabo un despiadado terror de masa contra los kulaks, popes y guardias blancos; y para encerrar a los sospechosos en un campo de concentración fuera de la ciudad. […]

Lenin, «Predsovnarkom» [Presidente del Soviet de los Comisarios del Pueblo].»[5]

El 11 de agosto de 1918, dado que seguían combates, Lenin mandaba otro telegrama para la misma provincia:

«¡Camaradas! Se debe aplicar una represión despiadada a la sublevación de los kulaks de la comarca 5ª. La revolución entera depende de esto, por consiguiente ahora y por doquier «es la última batalla decisiva contra los kulaks. Es preciso dar un ejemplo.» 1) Ahorcar (es indispensable ahorcar para que el pueblo lo vea) por lo menos a 100 kulaks conocidos, ricachones, sanguijuelas. 2) Publicar sus nombres y apellidos. 3) Requisarles todo el trigo. 4) Designar rehenes, de acuerdo al telegrama de ayer. Actuar de modo a que a centenas de verstas [1kilómetro y 60 metros], el pueblo vea, tiemble, sepa, grite: ahogan y ahogarán a los kulaks-chupasangres. Telegrafíen el cumplimiento y la ejecución. Saludos, Lenin PD Encuentren a gente muy dura.»[6]

¿Qué tipo de socialismo emancipador e igualitario defendía Lenin?

Afortunadamente y a pesar de la insistencia de Lenin, el responsable de la región[7] no ahorcó a nadie, sólo autorizó 17 fusilamientos. Eso demuestra que, en 1918, no todos los leninistas estaban contagiados por la mentalidad de Lenin.

El uso de rehenes fue generalizado. Por ejemplo, Lenin mandó un telegrama el 8 de junio de 1919 al responsable del Soviet Militar Revolucionario Efraim Sklianski [8]:

«Es necesario intensificar la toma de rehenes de la burguesía y de las familias de los oficiales, en vista del aumento de traiciones. Póngase de acuerdo con Dzerzhinski[9][10]

De paso, se debe recordar más tarde una reacción de Kropotkin en su carta a Lenin del 21 de diciembre de 1920, pocas semanas, antes de su muerte.

«Estimado Vladimir Ilich:

Izvestia y Pravda publicaron la declaración de que el poder soviético ha decidido tomar como rehenes a los socialistas revolucionarios de los grupos de Savinkov[11] y Chernov[12], los guardias blancos del centro nacionalista y táctico y los oficiales de Vranguel[13]. Y que si se cometieran atentados contra jefes soviéticos los rehenes serían “exterminados sin piedad”. ¿Acaso no ha habido nadie entre ustedes que recordase y convenciese a sus camaradas de que semejantes medidas representan una vuelta a los peores momentos de la Edad Media y de las guerras de religión, y son indignas de personas encargadas de crear una sociedad futura sobre bases comunistas, y que con tales medidas no se puede marchar hacia el comunismo?»

La síntesis práctica la dio Lenin: un buen comunista es al mismo tiempo un buen chekista y el sentido del párrafo era claro:

«Se habló aquí de la checa con sensatez. Si a causa de la miopía de ustedes no pueden descubrir a ciertos dirigentes [traidores] de las cooperativas, pongan a un comunista para que les enseñe donde está la contrarrevolución, y si es un buen comunista, y un buen comunista es el mismo tiempo un buen chekista, y por estar en una asociación [cooperativa] de consumidores, ha de dar, por lo menos, con dos cooperadores contrarrevolucionarios.»[14]

La obsesión de los espías, la detención de probables contrarrevolucionario era el objetivo, lo mismo que en la época zarista. La URSS se convirtió en un gigantesco terreno para cazar supuestos enemigos.

El leninismo para los trabajadores y la productividad socialista

¿Cómo debe organizarse la emulación?[15] Lenin detallaba públicamente en este folleto parte de sus ideas sobre la represión para apartar, aislar a los contrarrevolucionarios:

«[…] limpiar el suelo de Rusia de todos los insectos nocivos, pulgas (pillos), chinches (ricos), etc., etc. en un lugar se encarcelará a una docena de ricos, a una docena de pillos, a media docena de obreros que huyen del trabajo[16] (del mismo modo desvergonzado como lo hacen en Petrogrado numerosos tipógrafos[17], sobre todo en las imprentas del partido). En otro, se les obligará a limpiar las letrinas; en un tercero, se les dará, al salir de la cárcel carnets amarillos[18] para que todo el pueblo los vigile como seres nocivos, mientras no se enmienden. En otro, se fusilará en el acto a un parásito de cada diez.»

Era la decimación, el sistema de terror de Roma para reprimir a los insurrectos.

¿Qué relación con una supuesta sociedad socialista edificada por los marxistas leninistas?

Lenin aclaró mejor su visión social en abril de 1918 Las tareas inmediatas del poder soviético. Afirmaba Lenin: «En comparación con las naciones adelantadas, el ruso es un mal trabajador.» [19]

Extraña paradoja: desde el final del siglo XIX la presencia de numerosas multinacionales de Europa occidental en Rusia demostraba no solo la capacidad del proletariado, sino su calidad puesto que entre 1900 y 1905 la producción industrial rusa (con los métodos capitalistas impuestos por los mismos ingenieros occidentales en Rusia) fue igual al total de lo que produjeron Alemania, Francia e Inglaterra.

Lenin insultaba al proletariado de su país, silenciando sus cualidades. Por ejemplo, la revolución social poco violenta de los sóviets en 1905-1906. Y la de febrero de 1917 (según el calendario tradicional) que, sin ninguna dirección política de ninguna tendencia revolucionaria, derribó el zarismo Y Lenin despreciaba a los trabajadores con la soberbia de enseñarles a trabajar recurriendo al peor sistema de explotación existente en aquel momento, el taylorismo.

Se imponía, para Lenin, implementar una nueva mentalidad la «беспрекословнoe повиновениe la sumisión absoluta». Esta palabra «sumisión»se emplea en la religión o la monarquía absoluta porque hay normas imposibles de cuestionarcomo el pecado, la creencia en un dios y la propiedad sin límites. Al contrario, la obediencia, el acatamiento suponen cierta racionalidad, se sigue una orden porque es sensata. Al elegir la palabra «sumisión» y asociarla a «absoluta», Lenin toma el papel de un predicador o simplemente se define como un nuevo zar. Los traductores soviéticos de este texto al castellano e inglés (no en francés) trataron de suavizar el sentido con «subordinación, obeying». Para ser fiel al estilo leninistas corrijo las citas:

«[…] exije la sumisión absoluta de las masas a la voluntad única de los dirigentes del proceso del trabajo.»[20]

«[…] la sumisión absoluta a la voluntad del dirigente soviético, del dictador, durante el trabajo. [Como el trabajo era casi constante, la sumisión al dirigente no podía desaparecer].»[21]

«[…] la sumisión absoluta a las órdenes personales de los representantes del Poder soviético en las horas de trabajo.»[22]

«[…] la sumisión absoluta a la voluntad de una sola persona, del dirigente soviético, en las horas de trabajo.»[23]

Obviamente, la consecuencia de la organización leninista es la imposibilidad de iniciativa porque la cadena de mando otorga el beneplácito. La ausencia de autogestión es lógica puesto que el partido de los trabajadores piensa por los trabajadores y les da las órdenes idóneas para una sociedad ya prevista por el Comité Central del partido del poder popular de los mismos trabajadores.

El marxismo leninismo para alimentar a la población

Lenin no intervino necesariamente en este plano, pero su influencia es evidente para aprovecharse de una situación de escasez de alimentos y de bienes elementales que ya existía en 1917, con la hambruna para toda la población. El objetivo prioritario del gobierno provisional de Lvov y Kerenski había sido proseguir la guerra y recibir en cambio ayudas de Francia e Inglaterra. Era una táctica irracional: ningún político extranjero podía confiar en el ejército ruso gangrenado por la revolución social. La mayoría de los trabajadores no toleraba la continuación de la guerra.

Lenin soslayó resolver la cuestión del hambre desde la base popular, porque significaba apoyarse en las iniciativas de los sóviets libres de las ciudades y del campo, o sea fortalecer la conciencia de autogestión de los trabajadores y el distanciamiento progresivo frente a las órdenes de los leninistas. La solución elegida fue la medida habitual de los Estados capitalistas y de la estructura militar: el racionamiento desde una cúpula todopoderosa. Puede ser equitativo durante un tiempo limitado en cualquier tipo de régimen (hasta que se restaure el sistema de intercambio y de poder adquisitivo). En la URSS, fue pensado desde el principio con un doble rasero: el racionamiento oficial según necesidades en teoría racionales y el sistema preferencial entre bastidores de ayuda generosa (incluso con tiendas clandestinas) para los miembros y simpatizantes del partido comunista.

Alexandre Berkman dio un ejemplo de aplicación clasista discriminatoria, justo antes del movimiento de Kronstadt:

«El 26 de febrero [de 1921, se] denunció el movimiento huelguístico con términos muy violentos. [Se] acusó a los obreros de la fábrica de Trubochny de haber incitado al descontento y de ser «hombres que no pensaban más que en su provecho personal y que eran contrarrevolucionarios» […] Los huelguistas de Trubochny fueron, pues, lock-outados [despedidos]y privados automáticamente, por consiguiente, de su ración de víveres.»[24]

2- Kronstadt desde su creación hasta 1921

Kronstadt era una base naval (astillero, centro de formación especial para minas, submarinos, etc., fábricas militares con plantillas de civiles, etc.) de la armada zarista en la isla de Kotlin (en parte rodeada de islotes), en la estrecha bahía del Neva a unos 30 kilómetros de la capital del imperio ruso Petrogrado (o San Petersburgo). Por lo tanto una defensa natural estratégica[25] que fue fortificada desde principio del siglo XVIII cuando la isla fue territorio ruso (antes era sueco).

A partir de 1874 la fortaleza de Kronstadt fue constantemente equipada con los últimos modelos de armamento. En 1917 la base agrupaba unas 50.000 personas y algunas familias de oficiales.

En 1905 el movimiento anti zarista espontáneo de los sóviets sacudió todo el imperio zarista y Kronstadt donde en octubre unos 3.000 marinos y 1.500 soldados se apoderaron de la base. Llegaron tropas de Petrogrado que reprimieron la insurrección con moderación (un centenar de condenas). En 1906, una nueva insurrección mal organizada por socialistas revolucionarios y leninistas estalló con 6.000 marinos y unos 400 trabajadores, pero fue vencida en la misma base. Hubo 36 fusilamientos, 130 condenas a presidio en Siberia[26] y 1.251 penas de prisión.

El servicio militar era de seis años en el ejército de tierra y siete años en la armada y, además la disciplina era severa y la flagelación, corriente. Еl almirante Viren[27] se encargó de mantener en Kronstadt un régimen de terror. Apodado el verdugo, multiplicaba las sanciones y condenas, por cualquier detalle. En la zona de Kronstadt reservada a los oficiales y a sus familias, Viren puso un letrero con «Prohibido 1) a los perros; 2) a los marinos».[28]

La participación de Rusia en la primera guerra mundial acarreó una tremenda baja del nivel de vida de la población porque gran parte de la alimentación fue dirigida a los frentes. La ausencia de coordinación militar, las grandes derrotas y el número de bajas en los frentes desmoralizaban a los combatientes rusos y a sus familias. El almirante Viren mandó un informe al ministerio de la armada en septiembre de 1916:

«A pesar de la represión extremada, amenazador era el estado de ánimo de la flota [del Báltico] que se me ha confiado. La fortaleza [de Kronstadt] es un polvorín, con una mecha encendida, que va a estallar muy pronto […] Condenamos a los culpables, los desterramos, los fusilamos, pero no cumplimos nuestros objetivos. Es imposible condenar a ochenta mil personas.»[29]

En febrero de 1917, los marinos se vengaron de los oficiales muy crueles (unos ochenta) fusilándoles, a pesar de que imploraban piedad que no tuvieron nunca cuando mataban a supuestos culpables. En cambio con los oficiales que fueron tolerables o buenos, los marinos fueron agradecidos:

«Los marinos los buscaron durante horas, en toda la fortaleza, exigiendo que los grupos, que los habían detenido, los liberaran y se los entregaran. Luego, les pusieron al abrigo en los buques y en los cuarteles.»[30]

Durante una insurrección, lo mismo que en un ejército teóricamente disciplinado, hay brotes de sadismo, de sed de crímenes, pero en ambos casos hay grupos sensatos.

El caso del despreciable almirante Viren es singular. Fue detenido por los marinos que le anunciaron que le iban a fusilar a causa de su crueldad. Viren respondió: «Viví, obré, serví con fe y fidelidad al zar y a la patria. Estoy preparado. Sepan ustedes ahora organizar sus vidas.» Los marinos recordaron que murió como un valiente. «Los dos hijos de Viren, oficiales jóvenes, fueron respetados. Los marinos les dijeron: «A pesar de ser ustedes como su padre, son jóvenes y veremos cómo se comportarán.»[31] Señalo que los tres hijos de Viren (Nicolás, Gueorgui y Alexey, no sé cuáles eran los dos oficiales) emigraron y murieron en EE UU)[32].

El historiador burgués de Kronstadt, Paul Avrich[33], hace esta descripción de los mismos acontecimientos:

«El 28 de febrero [de 1917] una masa encolerizada de marineros de la flota arrancó de sus cuarteles al comandante de la base, almirante R.[obert] N.(ikolayevich] Viren, y lo llevó a la Plaza del Ancla, donde se lo ejecutó en forma sumaria. Este acto señaló una orgía de derramamiento de sangre en la cual fueron asesinados más de 40 oficiales de la armada y el ejército de Kronstadt. […] La sed de venganza personal constituyó sólo un aspecto del extremismo revolucionario que la sublevación de febrero desencadenó en Kronstadt. Se apoderó del lugar un espíritu de desenfreno libertario.»[34]

La hipocresía de Avrich, y otros historiadores burgueses cuando tratan de «las masas revolucionarias», consiste en silenciar el sadismo de gran parte de los jerarcas, generalizar la crueldad gregaria. Imponen la idea que las órdenes de individuos cultos en el poder son siempre racionales. El absurdo es evidente con el republicano Adolphe Thiers en 1871 durante la Comuna de París, el católico Francisco Franco en 1936-1939 y luego, el representante de la supuesta raza aria Adolf Hitler, el presidente Roosevelt y sus bombas atómicas, etc. Al «extremismo revolucionario» se le atribuye el mal, como si repeler la vida bajo la opresión y la miseria fuera una conducta «incomprensible».

Kronstadt, de acuerdo a la lógica de Paul Avrich y a una parte importante de los historiadores rusos actuales, era una «orgía de derramamiento de sangre» y una «sed de venganza».

Al contrario, los marinos de Kronstadt eligieron su propio soviet en lugar de un comité de salvación pública autoproclamado. El soviet de Petrogrado, aliado con el gobierno provisional, quiso resolver el caso de oficiales sospechosos presos en Kronstadt exigiendo que se le fueran entregados. En efecto, la prensa burguesa difundía calumnias sobre la triste situación de oficiales. Los marinos se opusieron pensando que dichos oficiales serían liberados después por el soviet de Petrogrado y propusieron que viniera una comisión de encuesta para inspeccionar la situación de los oficiales presos. La comisión de encuesta concluyó que estaban bien tratados y alimentados.

La prensa burguesa imprimió entonces que Kronstadt se había proclamado como republica independiente, que imprimía su propia moneda, preparaba un tratado de paz separada con los alemanes. El gobierno provisional de Lvov decretó un ultimátum: liberación de los oficiales el día siguiente, de no ser así él mandaría el ejército. Kronstadt aceptó entregarlos al mismo tiempo que su opinión sobre les objetivos revolucionarios del momento, traicionados por el gobierno provisional de Lvov.

Al mismo tiempo, muchas tendencias revolucionarias estaban presentes: leninistas, anarquistas-sindicalistas-comunistas[35] y maximalistas, siendo minoritarios les socialistas revolucionarios y los mencheviques; otra tendencia rechazaba las etiquetas y deseaba un frente único de todos los revolucionarios. Si había discusiones tensas, reinaba una atmosfera amistosa y un acuerdo global sobre la toma de las tierras por los campesinos y de las fábricas y talleres por los obreros y el absurdo de continuar la guerra.

Este punto provocó la oposición del gobierno provisional que detuvo a varios kronstadianos por «socavar los fundamentos de la seguridad del Estado». El soviet exigió su liberación mandando una delegación para entrevistarse con el ministro de Justicia que no cedió. Los kronstadianos se prepararon en el plano militar porque consideraban que la revolución estaba amenazada. Contactaron a los soldados de los fuertes de la bahía del Neva que coincidían totalmente con este análisis.

El gobierno provisional de Lvov pidió que varios regimientos de Kronstadt fueran al frente, pero los soldados se negaron a acatar la orden.

El 3 de julio de 1917, el 1er regimiento de ametralladores, bajo la influencia de los anarquistas, fueron a la sede del gobierno en el palacio Táuride en actitud de combate y eslóganes como «¡Abajo la guerra! ¡Todo el poder a los sóviets locales !»

Los cosacos[36] se opusieron y hubo tiroteos y muertos y heridos. Los kronstadianos lo supieron. Cuando llegó una delegación de ametralladores y anarquistas a Kronstadt se formó un mitin. La postura de los anarquistas-sindicalistas-comunistas era aprovechar la situación para derrocar el gobierno provisional y llevar a cabo los objetivos revolucionarios. Los socialistas revolucionarios de izquierda no pudieron intervenir porque los marinos les reprochaban su postura fluctuante. El bolchevique Roshál[37] estaba de acuerdo con los anarquistas pero Raskolnikov[38] esperaba la decisión del partido en Petrogrado.

Importante detalle que demuestra que los bolcheviques tenían todavía iniciativas personales, porque el X congreso del partido bolchevique en marzo de 1921 (al mismo tiempo que los hechos de Kronstadt) puso e impuso una disciplina estricta. Obviamente, Lenin no exigió la «sumisión absoluta» como para los proletarios soviéticos, sino el monolitismo, que persistió con Stalin, Kruchov, Bresniev y Gorbachov.

Se decidió organizar una manifestación armada el 4 de julio en la capital. Llegaron de madrugada unas 12.000 obreras, marinos y soldados con banderas rojas y negras. Yendo al palacio Táuride, fueron saludados desde la sede del Comité Central de partido bolchevique por un breve discurso de Lenin que se disculpaba por no ir con ellos por estar enfermo, pero les deseaba éxito,

Los leninistas tomaron la cabeza de la manifestación con un coche blindado y la bandera del Comité Central. Los kronstadianos se opusieron a esta actitud consiguiendo que se aplicara. En los grandes bulevares se veían letreros en los inmuebles y en los comercios y bancos de burgueses «La deuda de la Libertad», «Voluntarios para el frente». El gobierno provisional pedía dinero para proseguir la guerra.

Los kronstadianos ostentaban sus banderolas «¡Abajo el poder y el capital!», «Todo el poder a los sóviets locales de delegados de obreros, campesinos y soldados». De repente, desde lo alto de las casas burguesas estallaron las ráfagas de ametralladoras, se amontonaron los cadáveres de manifestantes. Los provocadores fueron reducidos y la manifestación llegó al palacio Táuride. Un grupo de marinos entró y volvió con un preso el socialista revolucionario de derecha Chernov, ministro de Agricultura. Le reprochaban que no obrara por la socialización de la tierra, Chernov respondió que el gobierno no aceptó su proyecto. «En aquel momento apareció Trotski[39] que logró convencer a los marinos para que soltaran a Chernov.»[40]

Los kronstadianos se dividieron en grupos de 2.000 a 3.000 para intentar incorporar a soldados en cuarteles y a obreros en barrios operarios. El día siguiente 5 de julio de 1917 los manifestantes se dieron cuenta de que las vías de comunicación para regresar a Kronstadt estaban intervenidas por tropas gubernamentales. Los kronstadianos negociaron con el Comité Ejecutivo de los sóviets, pero un oficial exigió el desarme casi inmediato de los kronstadianos. Negociaron de nuevo y al final entregaron sus armas al soviet de Petrogrado. Mientras tanto, en Kronstadt había rumores sobre matanzas de manifestantes en la capital y la gente se armaba para desembarcar en Petrogrado, una comisión de delegados de Kronstadt pudo conseguir que el gobierno dejara regresar a los manifestantes.

Tras este episodio, el primer ministro del gobierno provisional Gueorgui Lvov dimitió el 7 de julio de 1917 y su sucesor fue el ministro de la guerra Alexander Kerenski. Encarceló a muchos «agitadores revolucionarios» de julio, reintroduciendo la pena de muerte zarista, suprimida en febrero de 1917. El general Kornilov quiso restablecer el orden militar en Petrogrado y Kerenski temiendo perder el poder liberó a los «agitadores revolucionarios» para que le protegieran. A fines de agosto la intentona del general Kornilov terminó casi sin víctimas, porque los kronstadianos y el armamento de sus buques de guerra estaban listos para disparar.

Kerenski no daba el brazo a torcer ni tenía planes ni una protección militar seria, sólo estorbaba a todos los grupos revolucionarios por eso se unieron para derrocar su gobierno. Los kronstadianos participaron en el golpe de Estado con 3.825 marinos y 943 soldados[41]. Un nuevo gobierno surgió que no tenía nada que ver con la esperanza de los kronstadianos partidarios de «un frente único de todos los revolucionarios».

Los combates contra tropas fieles al gobierno provisional de Kerenski, luego contra ejércitos de guardias blancos partidario de la burguesía requerían la intervención de marinos y soldados bien equipados y curtidos. Hubo fuerzas de kronstadianos en muchos frentes. Kronstadt era «La gloria y el orgullo de la revolución.»

Y en Kronstadt desde julio de 1917 hasta mediado de 1918, existía una triple labor: -mantener y mejorar la capacidad militar de la fortaleza y también de los fortines de la bahía del Neva, sin olvidar contactos con otros marinos en la flota del Mar Negro; -informar y fijar objetivos revolucionarios a través de la URSS; -aprovechar las pocas tierras de la isla de Kotlin para cultivar hortalizas. Se produjeron herramientas rejas de arado, palas, guadañas, rastrillos, etc., con metal fundido de material militar caducado en la base. Esta labor diminuta y eficaz, autogestionada, fue muy útil para abastecer parte de la población y en 1921 durante los combates.

Kronstadt era una colmena de actividades de propaganda política y cultural. Entre el 25 de marzo de 1920 y marzo de 1921 se publicó el mensual en esperanto Esperantista Movado [movimiento esperantista], revista del grupo de la sociedad esperantista de Kronstadt. Durante su único año de existencia editó un total de 13.000 ejemplares. Su último número de marzo de 1921, aparentemente sostenido por los leninistas, señalaba: «La asociación de los esperantistas de Kronstadt interrumpe su labor hasta el completo restablecimiento de las tareas soviéticas y políticas.»[42] Una fórmula ambigua que puede interpretarse mejor al constatar la desaparición definitiva de la revista.

Paralelamente, los leninistas reorganizaron el ejército: nombraron 130.000 oficiales incorporando unos 70.000 oficiales ex zaristas. Por lo tanto, eran más de la mitad de los mandos. Disfrutaban de una buena paga, pero sus familias eran rehenes del poder bolchevique en caso de deserción. Para los soldados, el reclutamiento era obligatorio y ya no voluntario, en caso de desobediencia colectiva, se aplicaba la decimación ya prevista por Lenin. Numerosos comisarios políticos controlaban a los oficiales.[43]

El régimen marxista leninista reorganizó la armada y por tanto la flota del Báltico.

«Es entonces cuando cayó la represión sobre Kronstadt. Primero los bolcheviques disolvieron el soviet en el que eran minoritarios. Luego cercenaron la libertad de palabra, de prensa y de reunión. Organizaron una checa.»[44]

Numerosos motines brotaron en 1918 en la flota del Báltico con eslóganes «Sóviets libres», «¡Abajo la comisariocracia!». En julio de 1919, una ofensiva de un general guardia blanco atacó por la ribera de la bahía del Neva, apoyado por buques ingleses y estonianos. La artillería de Kronstadt intervino y apoyada por tierra por 4.000 infantes de marina de Kronstadt. Simultáneamente, hubo una insurrección contra los comisarios leninistas entre los infantes de marina y las guarniciones de varios fuertes en frente de Kronstadt con la detención de los comisarios políticos. La falta de coordinación entre los insurrectos provocó la reacción de los leninistas que, desde Kronstadt, bombardeaban los fuertes Los insurrectos fueron vencidos pero antes de pasarse a los guardias blancos fusilaron a 200 comisarios y dirigentes leninistas, la mitad eran de Kronstadt como el presidente del sóviet y el jefe de la checa.

Las represalias fueron recordadas durante los acontecimientos en el periódico de Kronstadt[45], con el titular «Tragedia del fuerte Krasnoarmeiski (uno de los medios de la propaganda del partido comunista».[46] El 13 de julio de 1919 llegó al fuerte Krasnoarmeiski [o Krasnaya Gora], un destacamento con comisarios y su jefe Razin[47]. Razin ordenó a los soldados que se pusieran en fila declarando que tenían derecho a licencia pero que elegía una quinta parte de ellos, 55 soldados. Les apartó y les leyó una condena a la pena de muerte y fueron fusilados por tres salvas delante de sus camaradas. Quedaban tres heridos que indultó el comisario Razin. Segundo acto de la tragedia, los 52 cadáveres enseguida fueron sepultados en una zanja con alquitrán y encima una chapa de cemento.

«Al final, Razin propuso a los soldados en vida que se afiliaran al partido comunista y a los que no lo deseaban les dijo que se pusieran delante de una tapia porque les aguardaba la misma suerte que los castigados.

¿Qué se podía hacer? Así se reclutaron nuevos comunistas.»

Sigue la lista de 51 apellidos (visiblemente se olvidaron de uno) de un informe oficial del ejército Rojo y una breve declaración de los supervivientes:

 «Nosotros comunistas de la 6ª batería del fuerte Krasnoarmeiski nos unimos al poder obrero y campesino […] estaremos hasta al final en nuestros puestos para lograr la auténtica emancipación de los obreros y campesinos, sin seguir la vía mentirosa del engaño y de la violencia, el PCR en el que nos metieron sus representantes-burócratas bajo la amenaza del fusilamiento. Firman A. Polunichev, A. Remin, D. Bukanov, G. Ivanov, I. Moshnikov, P. Pavlov, N. Yulin, M. Tretiakov, V. Poliakov, I. Ivanov, F. Mijailov, M. Aksenov, M. Balabanov, N. Ivanov, A. Kondratiev, V. Tsvetoshin, Bogdanov, O. Potapov, Novozhilov.»

3- Kronstadt enero-marzo de 1921           

La isla base militar de protección de Petrogrado, puerto de guerra, centro de mantenimiento de material y armamento naval, escuela y entrenamiento para diversas profesiones de la armada agrupaba unas 50.000 personas y algunas familias.

Serguey Nikolayevich Semanov daba en 1973 la última versión leninista de los acontecimientos en su libroЛиквидация антисоветского Кронштадского мятежа 1921 года. [Liquidación de la rebelión antisoviética de Kronstadt en 1921]. Tres elementos eran nuevos.

Las tripulaciones (sin incluir la oficialidad) de los acorazados Petrovavlosk y Sebastopol eran «relativamente estable» porque el mantenimiento de las máquinas requería una especialización importante. De 1.242 marinos del Petrovavlosk, habían ingresado 93 entre 1918 y 1926; para el Sebastopol, de 786 marinos, 44 eran de reciente incorporación.

Este hecho destruye un argumento clave de los leninistas y de Trotski: al ser novatos la mayoría de los marinos, ya no eran revolucionarios      y fueron manipulados.

Luego, había la malísima situación económica: escasez de alimento y de combustible (durante el invierno 1920), debida en parte a la guerra y también de la mala organización leninista.

«A fines de 1920 Trotski tomó la dirección del transporte. Su gestión aventurista, su negligencia para con las masas empeoraron aún más la situación del ferrocarril.»

De ahí, protestas y huelgas de trabajadores en las grandes ciudades. Semanov cita el caso de la fábrica Lessner en Petrogrado en que un obrero pidió el 14 de febrero de 1921: «1) reelección de todos los sóviets por votación secreta, 2) una coalición de todos los partidos socialistas, 3) restauración de la libertad de comercio, 4) restauración de la propiedad privada, hasta grandes propiedades, 5) libertad de trabajo, 6) libertad de movimiento y 7) eliminación de destacamentos de control [policial].».

Se constata que parte de las peticiones son las mismas que las de los kronstadianos el 1º de marzo de 1921. La primera es también la primera en marzo; la 3ª es en parte el 15º; la 6ªy la 7ª corresponden a los puntos 8 y 10.

Por tanto, los kronstadianos pensaban, sentían y sufrían la misma explotación social del proletariado de la URSS.

Otro hecho que destruye las primeras afirmaciones de saboteo y de intervención extranjera para fomentar complots, es que Semanov no cita documentos sobre la presencia de pandillas de espías extranjeros y grupos clandestinos contrarrevolucionarios. Los leninistas y los mismos Lenin y Trotski destacaron el grandísimo papel de un general contrarrevolucionario blanco, Kozlovski. La escueta biografía por historiadores rusos actuales matiza los dichos de Lenin y Trotski.

«Kozlovski Alexander Nikolayevich (1861 — 1940). General-Mayor del ejército ruso (1912). Fue comandante de la brigada de artillería de Simbirsk. Se incorporó en el Ejército Rojo en 1918. A fines de 1920 era el jefe de la artillería de Kronstadt, se sumó a la insurrección. Después de la derrota de la sublevación huyo con parte de la guarnición a Finlandia. Allí trabajó un tiempo de docente.»[48]

Kozlovski era uno de los 70.000 oficiales ex zaristas, incorporados de acuerdo a las órdenes de Lenin. ¿Quién le había destinado en Kronstadt? El mismo gobierno leninista. Obviamente, el complot urdido desde el extranjero era una fantasía de la checa. La emigración había lanzado la patraña en la prensa francesa de que iba a provocar un levantamiento en Kronstadt. Avrich trata de dar importancia al asunto pero en vano. En cambio, subraya con razón lo siguiente:

«Pese a todas las acusaciones del gobierno, de que Kronstadt era una conspiración de generales de los Guardias Blancos, los ex oficiales zaristas desempeñaron un rol mucho más prominente en la fuerza atacante que entre los defensores. Los comandantes de los grupos norte y sur, […] habían sido todos oficiales del Ejército Imperial.»[49]

Por fin, no hubo, afirma Semanov, muchos fusilamientos ni una represión grande de parte del poder soviético porque la prensa rusa de la emigración no la denunció. Si es una comparación de un chequista con la represión en otras insurrecciones es posible. Skirda señala cifras oficiales soviéticas.

Las primeras de 1921 son visiblemente aproximativas 3.000 detenidos, de los cuales 1.200 fusilados, 750 condenas a 5 años de trabajo forzado y 1.050 liberados.

Las segundas también de 1921 son serias: 6.528 detenido, 2.168 fusilados, 1.965 condenas a trabajo forzado.

Las terceras son muy precisas, sin datación, 10.026 detenido, 2.103 fusilados, 6.459 condenas a trabajo forzado entre 6 meses y 5 años.[50]

La cifra muy elevada de presos en las terceras cifras es explicada por Skirda.

«Se estima que 8.000 personas -marinos, obreros de la base y civiles- emigraron a Finlandia. Eso muestra la importancia del movimiento. Hay que subrayar que estos emigrados no interesaron a casi nadie, puesto que no pertenecieron a ningún grupo político. […]

Es lo que explica que en 1922-23, aprovechando una amnistía presentada por las autoridades soviéticas, algunos millares de insurrectos internados [en campos de concentración] regresaron a la URSS. Esta ilusión fue rápidamente borrada por una nueva detención en campos aún más duros. Esta vuelta puede explicarse también por la falta de solidaridad internacional.»[51]

Los historiadores actuales en Rusia juzgaron el marxismo leninismo con un conjunto de documentos, la mayoría internos, en el ya citado libro en ruso en 1999, Kronstadt 1921 Documentos sobre los acontecimientos de la primavera en Kronstadt en 1921.

La introducción señala que el partido comunista de Rusia se daba cuenta de la tensión social y por eso mandó a Petrogrado al equivalente del Presidente de la República de la URSS.

«En la noche del 27 de febrero se abrió una reunión ampliada del Soviet de Petrogrado, en la que participó el presidente del Comité Ejecutivo Central Panruso, Mijail Kalinin[52], que había llegado de Moscú. El comisario de la Flota del Báltico N. N. Kuzmin[53] llamó la atención de la audiencia sobre las señales alarmantes en el estado de ánimo de los marineros. La situación se volvía cada vez más amenazadora.»[54]

Tres breves extractos de documentos de la época[55] van a darnos claves definitivas.

Extracto del informe del jefe del 1er departamento especializado de la Checa Feldman[56] para el departamento reservado de la Checa, 9 de diciembre de 1920

«Sobre la base de todos estos fenómenos [empeoramiento de las condiciones de vida], se deduce algo muy significativo: más del 40% de los miembros del PCR [Partido Comunista de Rusia] de la Flota del Báltico abandonaron el partido. Algunos motivaron su salida por convicciones religiosas, otros por cansancio: “Basta ya”, el tercer grupo por desaliento ante la espera de un futuro mejor, el último grupo rompió simplemente su carnet de afiliación al partido. El subcomandante de la 5ª batería antiaérea del fuerte Krasnoarmeiski, miembro del PCR Kornilov[57] fue expulsado del partido a causa de sus duras críticas contrarrevolucionarias del régimen soviético. Desgraciadamente, no pude verle por falta de tiempo.Aprovechando esta situación en que están las masas, la contrarrevolución no se queda dormida. Así, por ejemplo: 1) Dados los malentendidos con los estonios, la misión [diplomática] de Estonia en Petrogrado introduce a sus agentes en la Flota del Báltico; 2) Se multiplican las hojas contrarrevolucionarias dentro de la Flota del Báltico; 3) La sección 4/JR s. gu. [Abreviaturas técnicas de la checa] del comisario del [acorazado Petropavlosk interceptó una carta para uno de los marineros, en la que había dos ejemplares de un llamamiento de anarquistas.»

Extracto de la nota de Podvoiski[58], Mejonoshin[59], Muralov[60], Kedrov[61], Menzhinski[62], Yagoda[63] para el Comité Central del PCR (b). [13 de febrero de 1921]

«En la actualidad nos parece que la posición general de la RSFSR [República Socialista Federativa Soviética de Rusia] es la siguiente:

[…] el fuerte deterioro de la situación económica va inevitablemente a escapar al control del PCR y puede aun, con la influencia de partidos antisoviéticos, oponerse al poder soviético (crecimiento del movimiento de huelgas, aparición de una tendencia sindicalista, fortalecimiento de la influencia de los partidos antisoviéticos).

3) Al mismo tiempo, la situación dentro del partido mismo, que se reveló con particular claridad en la reciente discusión sobre los sindicatos y, además, la terrible disminución de la influencia del partido sobre el proletariado, en especial últimamente debido a su alejamiento sistemático de las masas.»

«Llamamiento del Comité Revolucionario Provisional a los campesinos, trabajadores y soldados rojos

¡Camaradas y ciudadanos! En Kronstadt, el 2 de marzo de 1921, por la voluntad de las grandes masas, marineros y soldados rojos, el poder de los comunistas en la ciudad y la fortaleza ha pasado sin un solo disparo al Comité Revolucionario Provisional. Las amplias masas del pueblo trabajador, aunando con amistad sus esfuerzos, se han fijado el objetivo de sacar a la república de su estado de ruina, lo que el partido comunista no pudo realizar. La administración de los sóviets sigue vigente. Se deben celebrar elecciones de los sóviets por voto secreto. El Comité Revolucionario Provisional tiene su sede en el acorazado Petropavlovsk.

¡Camaradas y ciudadanos! Les invitamos a seguir nuestro ejemplo. La unión hace la fuerza.

Sabemos que los trabajadores de Petrogrado están agotados por el hambre y el frío. Solo ustedes podrán levantar al país de la ruina, junto con los marineros y soldados rojos. El Partido Comunista permaneció sordo a las justas peticiones de ustedes salidas del fondo del alma.

El Comité Provisional Revolucionario está convencido de que ustedes, camaradas, obreros, campesinos, marineros y soldados rojos, apoyan a Kronstadt. ¡Obreros, marineros y soldados rojos! Establezcan un vínculo fuerte y continuo entre ustedes. Elijan delegados que sean leales y dedicados a la causa común, y denles amplios mandatos para llevar a cabo de inmediato las reivindicaciones de los trabajadores.

No cedan a los absurdos rumores de que el poder en Kronstadt está en manos de generales blancos. No es verdad. El poder solo cumple la voluntad de todo el pueblo trabajador.

Póngase enseguida en contacto con Kronstadt. Todo el servicio de comunicaciones allí está en manos del Comité Revolucionario Provisional.

¡Camaradas obreros, marineros y soldados rojos! El destino de ustedes está en sus manos. Ha llegado el momento de sacar al país de la ruina y de implementar los derechos conquistados al precio de tantas víctimas para tener una vida libre.

Ustedes, camaradas, esperaron desde hace mucho tiempo una nueva vida, esperando con desesperación. El Partido Comunista no se la dio. Así que créanla ustedes mismos.

El Comité Provisional Revolucionario de la ciudad de Kronstadt les pide apoyo camaradas obreros, soldados rojos y marinos.

El Presidente del Comité Revolucionario Provisional Petrichenko[64]

El Secretario Tukin»[65]

Los tres textos recalcan la situación desastrosa del Partido Comunista y de la población.

Es evidente el cansancio moral ante el deterioro de la vida corriente, sintetizado en el llamamiento por dos palabras rusas «golod y jolod», o sea la hambruna y el frío (la calefacción era bajísima o nula por la falta de combustible).

La presencia de la contrarrevolución blanca es ausente. El documento colectivo (de tres dirigentes militares y tres chequistas) alude tanto a partidos antisoviéticos (de izquierda o de derecha) como al disenso dentro del partido. La presencia anarquista en el Petropavlovsk era probable, pero desorganizada.

La combatividad de los trabajadores es palpable. En el texto del chequista Feldman hay la mención de un texto anti soviético (anarquista). En el texto colectivo, se citan huelgas e intentos de sindicalismo (a favor del proletariado y en contra del partido comunista). Y el llamamiento del Comité Revolucionario Provisional de Kronstadt es una afirmación revolucionaria.

¿Pero de que tipo de revolución?

Alexandre Skirda nos demuestra que no hubo una tendencia política mayoritaria y señala las ideas de algunos cabecillas. Petrichenko anarquizante, Yakovenko[66], Ososov[67] Perepelkin[68], Waiss Guinter[69], Vershinin[70] Savchenko[71], Ulanov[72] anarquistas, socialistas revolucionarios eran Baykov[73] y Kupolov[74]. Había algunos mencheviques. Era maximalista el redactor del periódico Izvestia Lamanov[75]. Zemskov[76] era sin partido. Y clarifica Skirda con profunda razón:

«Al fin, es necesario indicar que cuantos participaron en el movimiento, incluidos los comunistas disidentes, estaban unidos por un enfoque común a favor de la reelección de los sóviets y de la elección de los electores.»[77]

Esta convicción libertaria se refleja en el llamamiento: «Elijan entre ustedes delegados que sean leales y dedicados a la causa común, y denlos amplios mandatos […] Comité Provisional Revolucionario de la ciudad de Kronstadt les pide apoyo.» Pide apoyo, no da órdenes, no pretende tener la verdad como los chequistas criminales.

La reflexión de los kronstadianos maduró después de que una delegación fue a Petrogrado a conocer la situación auténtica de los trabajadores, a pesar de las trampas de los marxistas leninistas para disimular la verdad. Regresados los delegados, el presidente del Comité Ejecutivo Central Panruso, Mijail Kalinin que había llegado de Moscú, con el comisario de la Flota del Báltico N. N. Kuzmin hicieron una serie de maniobras para torpedear las asambleas de marinos, soldados y obreros y personal militar en formación en Kronstadt. Al final hubo un documento preliminar preparado en los dos acorazados Petropavlosk y Sevastopol. Fue leído y aprobado en una asamblea de unos 16.000 kronstadianos[78], con tres abstenciones: las de Kalinin, Kuzmin y Vasiliev[79], presidente del Sóviet de la fortaleza. Ningún kronstadiano del Partido Comunista se opuso al texto.

«Resolución de la reunión general de la primera y segunda escuadra de la flota del Báltico, celebrada el 1º de marzo de 1921

Habiendo oído el informe de los representantes enviados a Petrogrado por la asamblea general de las tripulaciones para examinar la situación de dicha ciudad, decide:

1) dado que los sóviets actuales no expresan la voluntad de los obreros y de los campesinos, celebrar inmediatamente nuevas elecciones por voto secreto. Por eso la campaña electoral y la propaganda previa se harán con total libertad entre todos los obreros y campesinos;

2) establecer la libertad de palabra y de prensa para los obreros y campesinos, los anarquistas y los partidos socialistas de izquierda;

3) asegurar la libertad de reunión para los sindicatos y para las organizaciones campesinas;

4) convocar antes del 10 de marzo de 1921 una conferencia sin partido de los obreros, soldados rojos y marinos de Kronstadt, de la provincia y de la ciudad de Petrogrado;

5) liberar a todos los presos políticos de los partidos socialistas y también a todos los obreros, campesinos, soldados rojos y marinos encarcelados por el delito de participación en los movimientos obreros y campesinos;

6) elegir una comisión de examen de los casos de aquellos que se encuentran en prisiones y en campos de concentración;

7) abolir todas las secciones políticas, porque ningún partido debe tener privilegios para la propaganda de sus ideas, ni recibir para tales fines ayuda financiera del Estado. En su lugar será necesario instituir comisiones de educación y de cultura social, elegidas localmente y sostenidas materialmente por el Estado;

8) abolir inmediatamente todos los controles de desplazamiento;

9) igualación de las raciones para todos los trabajadores, excepto para quienes estén en lugares peligrosos para la salud;

10) abolición de los destacamentos comunistas de guerra en todas las secciones del ejército, lo mismo que los guardia comunistas en los talleres y en las fábricas; en caso de necesidad, estos destacamentos de vigilancia podrán ser designados en el ejército, desde las filas mismas, y en las fábricas y talleres por los mismos obreros;

11) dar a los campesinos total libertad de acción respecto de sus tierras y también el derecho a poseer ganado, siempre que la trabajen ellos mismos sin emplear asalariados;

12) pedir a todas las secciones del ejército y a nuestros camaradas los oficiales en formación que acepten nuestras resoluciones;

13) pedir a la prensa que difunda ampliamente todas las resoluciones;

14) designar una comisión móvil de control;

15) permitir la producción artesanal libre, sin empleo de asalariado.

La resolución es adoptada por unanimidad por la asamblea de las escuadras, menos dos[80] abstenciones.

Petrichenko Presidente de asamblea de las escuadras. Perepelkin Secretario. Vasiliev Presidente del Sóviet de Kronstadt.»

Los kronstadianos presentaban dos posturas: la estrategia y la ideología.

Ambas reducían el marxismo leninismo a una tendencia de izquierda, porque su programa futuro y su predominio en el presente habían fracasado.

Obviamente había una gran generosidad de parte de los kronstadianos. No había ni un asomo de amenaza militar y no hubo preparativos o maniobras de equipamiento bélico de parte de la gente de Kronstadt.[81]

Era una manera honrada e inteligente de arrancar de nuevo por el camino revolucionario dejando de lado las víctimas, liberando a los revolucionarios presos. Era una búsqueda constructiva para retomar el entusiasmo de marzo de 1917.

La ideología que se desprende del documento es el respeto de la voluntad de cambio social revolucionario, creada y discutida libre y serenamente de modo horizontal, igualitario y horizontal (resoluciones 1ª-8ª). La palabra libertad (con sus derivados) se lee seis veces.

También aparecen propuestas de mejoras inmediatas de la economía (resoluciones 9ª, 11ª, 15ª). Y también medidas de control y vigilancia aplicadas por todas las tendencias revolucionarias (resoluciones 10ª, 14ª, 15ª). En fin, el deseo de compartir estas ideas (resoluciones 12ª, 13ª).

No se notaban ninguna prohibición del marxismo leninismo ni exigencias de sanciones contra los asesinos y sádicos de la checa y de toda la cadena de mando.

Cuando las fuerzas represivas del partido comunista anunciaron la toma de rehenes en las familias de kronstadianos, la respuesta fue el respeto de los presos y de sus allegados.

«Kronstadt exige la liberación de los rehenes

Se mandó este radiograma al Sóviet [leninista] de Petrogrado.

En nombre de la guarnición de Kronstadt, el Comité Revolucionario Provisional exige que sean liberados en 24 horas todos los familiares de los obreros, soldados rojos y marinos encarcelados como rehenes por el Sóviet de Petrogrado.

La guarnición de Kronstadt declara que los comunistas disfrutan en Kronstadt de una libertad completa y sus familias están fuera de peligro. La guarnición de Kronstadt no desea seguir el ejemplo del Sóviet de Petrogrado porque considera dicho método, incluso en caso de desesperación, el más indigno y vil sea cual sea la creencia. Nunca conoció la historia métodos tan degradantes.

Petrichenko, Presidente del Comité Revolucionario Provisional,

Kilgast[82], Secretario.»[83]

Hacia una conclusión y apuntes sobre Lenin y Kronstadt durante el X Congreso del Partido Comunista en marzo de 1921

El X Congreso de los comunistas no empezó en febrero de 1921 a causa de las huelgas en Petrogrado sino el 8 de marzo de 1921 porque los dirigentes del Partido se imaginaban que el Ejército Rojo habría acabado con los rebeldes de Kronstadt.[84]

Este retraso es fundamental para valorar la actitud de Lenin y sus colaboradores. El 2 de marzo de 1921 habían anunciado «Mensaje del Sóviet de Trabajo y de Defensa: Nuevo complot de los guardias blancos, insurrección del ex general Kozlovski y del buque Petropavlosk» y lo firmaban el presidente de cada Sóviet Lenin y Trotski.[85]

Esta vulgar mentira podía ser una amenaza, para ganar tiempo y darse cuenta de la seriedad de los kronstadianos. No fue así, Trotski mandó un corto mensaje al responsable suplente del Soviet Militar Revolucionario Sklianski[86]:

«[…] Respecto de Kronstadt hasta ahora no hubo ningún plan. Ni siquiera hubo un grupo de contraespionaje, cuando era del todo posible organizarlo. Ahora existen relaciones organizativas sanas y se ha elaborado un plan de acción. Solo la toma de Kronstadt va a acabar con la crisis política en Petrogrado. Es preciso reorganizar la región militar y la flota, declarando el estado de guerra y una estricta obediencia centralizada. 5 de marzo de 1921.»[87]

Da pena el contenido del mensaje de Trotski cuando vimos que en diciembre de 1920 la checa daba cuenta de la baja adhesión de parte de la flota del Báltico al PC y cuando seis altos dirigentes del PC confesaban que se encontraba frente a un «alejamiento sistemático de las masas». Trotski debía haber reaccionado tres meses antes y de manera sutil o hipócrita (como buen político) para hacer promesas y desactivar la bomba que iba a explotar. Trotski elegía la misma actitud de capitalista prepotente y sabelotodo que su jefe Lenin.

Lo incomprensible para mí, es ¿por qué Lenin no veía la miopía de Trotski y hasta confiaba en él?

Se comprueba la misma incapacidad de Lenin de aceptar que el proletariado (a través de sus huelgas) y parte de las fuerzas (Kronstadt) con su llamamiento pidan un diálogo. Lenin y sus colaboradores reaccionaron copiando la tradición zarista de ignorar la realidad, la tragedia de la población. Lenin demostró su terquedad, el carácter absurdo de su socialismo de sumisión y fusilamiento y rehenes y campos de concentración. Los leninistas copiaron luego a su amo, de Stalin a Bresniev. Solo Gorbachov trató de salvar la nueva clase poseedora leninista, en vano

Lenin y los suyos no querían darse cuenta de que si Kronstadt, baluarte y cuna de la revolución, adoptaba las ideas de los guardias blancos (el capitalismo y la explotación de la población como bajo el zarismo), eso significaba la confesión pública del fracaso de la supuesta edificación del socialismo leninista.

Lenin repetía su argumento insensato:

«Ocurrió allí [en Kronstadt, una contrarrevolución] espontánea pequeño burguesa con eslóganes de libertad de comercio libre y dirigida siempre contra la dictadura de los leninistas. Y se manifestó muy a menudo este comportamiento en el proletariado. Se manifestó en empresas en Moscú y otras en muchos lugares en provincia. Esta contrarrevolución pequeño burguesa, indudablemente, es más peligrosa que Denikin, Yudenich y Vranguel[88][89]

Lenin enseñaba otra vez que el proletariado no podía elaborar una conciencia revolucionaria porque solo se concebía dentro del Comité Central del partido de los trabajadores. Por el bien, el futuro revolucionario, había que descabezar y anonadar la insurrección en Kronstadt, por muy revolucionaria que fingiera ser, puesto que el proletariado no reflexiona sin su Comité Central.

«[…] Cualquier campesino con conciencia de clase no puede dejar de entender que nosotros, como gobierno, representamos a la clase obrera y al pueblo trabajador con quien los campesinos trabajadores (el 90%) pueden estar de acuerdo, que cada vuelta atrás significa un regreso al antiguo gobierno zarista. La experiencia de Kronstadt lo demuestra. No quieren [los kronstadianos] a los guardias blancos, y no quieren nuestro poder, pero no hay otro poder. Están en una posición que viene a ser la mejor agitación para nosotros y contra cualquier nuevo gobierno. Ahora tenemos la oportunidad de estar de acuerdo con los campesinos, y esto debe realizarse de manera práctica, hábil, con inteligencia y flexibilidad.»[90]

El subrayado es mío, Lenin, una semana después de la cita precedente de imaginaria «contrarrevolución pequeño burguesa», dejaba la mentira y confesaba la verdad, sí, pero con su sempiterno cliché: no hay otro poder. Una partidaria del neo liberalismo, Margareth Thatcher[91] en 1985, dijo casi lo mismo There is no alternative, o sea no hay ninguna otra alternativa a mi postura que es la sociedad capitalista, solo la sociedad capitalista.

Es lógico que dos mentes cerradas lleguen a la misma conclusión de que son representantes de la verdad, como dos mesías frente a los analfabetos, a pesar de que la realidad niega la mezquindad de cualquier mesías.

La respuesta de sus partidarios suele ser: el futuro demostrará la verdad de nuestros asertos. Pero como usan siempre la explotación social de la mayoría de la población del planeta, fracasan sus utopías que sea la leninista o la capitalista.

Como todo político sediento de poder, Lenin hizo una pirueta. La astucia de Lenin fue asimilar la tendencia Oposición Obrera[92] (un sindicato para administrar la economía, el Partido Comunista para los asuntos de política interna y externa) al espontaneismo revolucionario, al comportamiento pequeño burgués y anarquista. Por lo tanto, la traición y la provocación se incubaban dentro del Partido y era preciso cercenarla, erradicarla.

Lenin, con la teórica sensatez de jefe supremo, dijo sin rodeo lo que pensaba:

«Se dedicó demasiado tiempo a discusiones, y debo decir ahora que «discutir con metralletas»[93] es mucho mejor que con las tesis propuestas por la Oposición [Obrera]. No necesitamos ahora oposiciones, camaradas: ¡no es el momento! Por allí o por allá [hay que ir] con metralletas y no con oposiciones. Se desprende eso de la situación objetiva, no se quejen. ¡No necesitamos ahora oposiciones, camaradas! Y pienso que el Congreso del Partido debe sacar esta conclusión; conclusión que ahora es el fin de las oposiciones, punto final, ¡ahora no necesitamos oposiciones! [Aplausos]»[94]

Las herramientas para el futuro de la revolución que dejaba Lenin, el gran guía del proletariado (según sus camaradas), no dejaban lugar para la duda: la casi invencible dictadura del proletariado estaba representada por el secretario del Comité Central, asesorado y respaldado por el Comité Central y el Buró Político. El caso de una eventual rivalidad entre el secretario y el Comité Central no se planteaba. Sin embargo Lenin sabía que hubo enfrentamiento en los frentes sobre la táctica que seguir y la descoordinación que brotaban[95].

La ausencia de reglas claras de Lenin se explica por su propia incapacidad de cuestionarse a sí mismo, como se ha visto para Kronstadt. Fue incapaz de pensar racionalmente en su sucesión y dejó el azar decidir de quién iba a tener la última palabra en caso de extremas dificultades. ¡Y Lenin se imaginaba socialista científico!

Por eso el leninista Stalin no se equivocó (a lo sumo exageró con un millón –mínima cifra- de fusilamientos entre 1936 y 1939) porque industrializó la nación soviética, venció el nazismo con el que se alió durante un año y diez meses (con algunos millones evitables de muertos soviéticos y la ayuda de EE UU).

Por eso el leninista Kruchov no se equivocó cuando aplastó la República de los consejos en Hungría en 1956 ni cuando las ametralladoras del poder popular diezmaron a indefensos huelguistas y sus familias en Novocherkask en 1962, porque la URSS llegó a dominar el espacio.

Ni se equivocó el leninista Bresniev al mandar a disidentes a clínicas psiquiátricas o a campos de reeducación en Siberia, porque los planes económicos se cumplieron.

Poco se equivocó el leninista Gorbachov al lanzar el nuclear pacífico en Chernobil edificado por y para el pueblo con tecnología de ingenieros marxistas leninistas, porque enseñó la vía del futuro soviético.

Ni se equivocó el leninista Eltsin al acabar con la URSS en 1991 porque la podredumbre marxista leninista hundía la sociedad. Con el paso directo al capitalismo neo liberal, la clase dirigente soviética se puso una chaqueta capitalista y fue más eficaz en el plano económico y tan podrida como antes, pero con la cultura de la sonrisa y de la hipocresía del primer mundo.

¿Por qué la URSS, patria del socialismo, terminó por un fiasco en 1991 y no se ha restablecido hasta hoy?

El destino de ustedes está en sus manos. Ha llegado el momento de sacar al país de la ruina y de implementar los derechos conquistados al precio de tantas víctimas para tener una vida libre.

Ustedes, camaradas, esperaron desde hace mucho tiempo una nueva vida, esperando con desesperación. El Partido Comunista no se la dio. Así que créanla ustedes mismos. [Kronstadt, el 2 de marzo de 1921]

                                   Frank Mintz, diciembre de 2020.

Imagem: Lev Feliksovich Lagorio


[1] Gueorgui Lvov, 1861-1925, ruso noble y político. Zarista reformista y partidario de consejos municipales formados únicamente por burgueses progresistas: los zemstvos.

[2] Alexander Kerenski, 1881-1970, ruso jurista, célebre abogado laborista y diputado de izquierda. Pero como político era cada vez más chovinista y belicista.

[3] Lenin, diario Pravda, 19 de diciembre de 1917. «Когда революционный класс ведет борьбу против имущих классов, которые оказывают сопротивление, то он это сопротивление должен подавлять; и мы будем подавлять сопротивление имущих всеми теми средствами, которыми они подавляли пролетариат, — другие средства не изобретены.»

[4] «kulak» no tiene definición en el socialismo científico; es supuestamente un campesino bastante rico en oposición a los latifundistas y a los pequeños agricultores, y a los pobres. La vaguedad da pie, en muchísimos casos, a interpretaciones policiales y represivas arbitrarias.

[5] Lenin, obras en ruso, tomo 60. «Телеграмма Пензенскому Губисполкому. Копия Евгении Богдановне Бош. Получил Вашу телеграмму. Необходимо организовать усиленную охрану из отборно надежных людей, провести беспощадный массовый террор против кулаков, попов и белогвардейцев; сомнительных запереть в концентрационный лагерь вне города. […].»

[6] «Т-щи! Восстание пяти волостей кулачья должно повести к безпощадному подавлению. Этого требует интерес всей революции, ибо теперь везде “последний решающий бой с кулачеством. Образец надо дать.1. Повесить (непременно повесить, дабы народ видел) не меньше 100 заведомых кулаков, богатеев, кровопийц. 2. Опубликовать их имена. 3. Отнять у них весь хлеб. 4. Назначить заложников — согласно вчерашней телеграмме. Сделать так, чтобы на сотни верст народ видел, трепетал, знал, кричал: душат и задушат кровопийц кулаков. Телеграфируйте получение и исполнение.Ваш Ленин. P. S. Найдите людей потверже.» [http://ru-history.livejournal.com/2443062.html].

[7] Alexander Eremeevich Minkin, 1887-1955, ruso, tipógrafo. Responsable de la provincia de Penza hasta 1919, Embajador en Uruguay. Condenado como espía trotskista en 1939 a 8 años de reeducación. Liberado en 1946. Condenado en 1949 a 10 años de cárcel. Muerte en 1955 en prisión, a pesar de muchas liberaciones de presos a partir de 1953. Rehabilitado en 1956 ¡!

[8] Efraim Sklianski, 1892-1925, ruso, médico militar, luego organizador en la plana mayor. Nombrado responsable de un trust ruso y mandado a EE UU donde murió en un accidente en una lancha en un lago.

[9] Félix Dzerzhinski, 1877-1926, polaco de nacionalidad rusa, revolucionario profesional, elegido por Lenin para organizar la Checa.

[10] «Надо усилить взятие заложников с буржуазии и с семей офицеров — ввиду учащения измен. Сговоритесь с Дзержинским.» [(http://ru-history.livejournal.com/2443062.html%5D.

[11] Boris Savinkov, 1879-1925, ruso, dirigente del partido socialista revolucionario. Combatió en la URSS contra los leninistas, detenido y condenado a muerte en 1924. La pena fue conmutada por 10 años de presidio. Al parecer fue suicidado por la checa.

[12] Victor Chernov, 1873-1952, ruso, funcionario, uno de los fundadores dirigente del partido socialista revolucionario. En 1917 defendió la unión con la burguesía en el gobierno de Kerenski. En las elecciones legales para ser miembro de la Asamblea Constituyente no solo consiguió un escaño sino que resultó elegido presidente de dicha Asamblea. Destituida esta Asamblea por Lenin, Chernov siguió luchando contra los leninistas y salió clandestinamente del país en septiembre de 1920.

[13] Piotr Nikolayevich Vranguel, 1878-1928, ruso, aristócrata, oficial del ejército. No aceptó la revolución social y participó en el ejército blanco con éxitos militares еn Ucrania. Nombrado jefe del ejército blanco en 1920 se organizó en Crimea. Frente a la superioridad del Ejército Rojo Vranguel evacuó gran parte de sus tropas y partidarios gracias a la ayuda de buques extranjeros. Murió en la emigración.

[14] Тут справедливо сказали о ЧК. Если благодаря своей близорукости вы не мож.ете изобличить отдельных вожаков кооперации, то посадите туда одного коммуниста, чтобы он указал эту контрреволюцию, и если это хороший коммунист, а хороший коммунист в то же время есть и хороший чекист, то, поставленный в потребительское общество, он должен притащить, по крайней мере, двух кооператоров-контрреволюционеров. Discurso sobre las cooperativas, 3 de abril de 1920, IX Сongreso del partido comunistas (29 de marzo-5 de abril de 1920). Tomo 40, p. 279. [http://leninism.su/works/79-tom-40/620-9-congress.html].

[15] Lenin ¿Cómo debe organizarse la emulación? [diciembre de 1917] publicado en enero de 1918.

[16] Un socialista real se preguntaría cómo evitar que los trabajadores huyeran y porqué obraban así.

[17] Los tipógrafos fueron la élite de los trabajadores: entre los 8 mártires de Chicago, había un tipógrafo y tres periodistas de la prensa operaria. En España, los tipógrafos Anselmo Lorenzo y Pablo Iglesias fueron, con otros, artífices de la creación del movimiento sindical anarquista (para el primero) y del movimiento socialista para el segundo.

[18] Estecolor servía en tiempos de obscurantismo cristiano para discriminar a los judíos.

[19] Lenin Obras Escogidas, tomo II, Moscú, p. 363.

[20] Lenin o. c., p. 368. «[…] беспрекословного повиновения масс единой воле руководителей трудового процесса.» El subrayado es de Lenin.

[21] Lenin o. c., p. 369. «[…] беспрекословного повиновения воле советского руководителя, диктатора, во время работы.» El subrayado es de Lenin.

[22] Lenin o. c., p. 369. «[…] к беспрекословному повиновению единоличным распоряжениям представителей Советской власти во время работы.»

[23] Lenin o. c., p. 369. «[…] с беспрекословным повиновением — воле одного лица, советского руководителя, во время труда.»

[24] Alexander Berkman Kronstadt [1922].

[25] Significativo es el nombre de «Kronstadt» Kron = corona; stadt = ciudad (en alemán), o sea ciudad del zar; antes era «Kronshlot», o sea cerradura, defensa del zar.

[26] El sistema zarista del presidio en Siberia, adoptado casi totalmente por el leninismo, solía consistir en una pena de unos años de trabajo forzado y el mismo número de años de destierro en Siberia.

[27] Robert Nikolayevich Viren, 1857-1917, ruso, comandante de la flota, herido y preso durante la guerra ruso-japonesa 1904-1905. En 1909 fue nombrado gobernador militar de Kronstadt y vice almirante.

[28] Efim Yartchouk Kronstadt dans la révolution russe (suivi du dossier de l’insurrection de 1921) Présentation et traduction d’Alexandre Skirda) París, Noir et Rouge, 2018, p. 24.

Efim Yartchouk, 1882-1937?, era sastre militar y por eso estuvo en Kronstadt.

[29] Efim Yartchouk Kronstadt o.c., p. 24; completado por Vladimir Malshev Герои, жертвы и злодеи. Сто лет Великой русской революции [Héroes, víctimas y malditos. Cienaños después de la Gran Revolución Rusa] San Petersburgo, Aleteya, 2017.

[30] Efim Yartchouk Kronstadt o.c., p. 25.

[31] Ídem, p. 25.

[32] Nicolás, 1886-1943; Gueorgui, 1895-1974?; Alexey, 1897-1975, según wikipedia en ruso.

[33] Paul Avrich, 1931-2006, norteamericano, historiador que desprecia el anarquismo en Los anarquistas rusos [1967] ideología para «regiones relativamente atrasadas de Europa» donde «el abyecto y analfabeto populacho puede difícilmente captar el “gradualismo” o las complejidades teóricas del marxismo». El anarquismo es «la búsqueda de la edad de oro». Pero en el país de Avrich, los anarquistas Sacco y Vanzetti vieron la podredumbre de la Justicia [sigue hasta hoy]. Extraña paradoja en gente que busca lo inexistente y sale de un medio abyecto y analfabeto. Después de 1973, Avrich fue más abierto a las ideas libertarias.

[34] Paul Avrich Kronstadt 1921, Buenos Aires, Libros de Anarres, [2004], p. 62.

[35] Anarquistas-sindicalistas-comunistas: esta tendencia significaba la unión entre la prioridad dada al papel sindical y al de la organización anarquista. El anarco individualismo ruso se colocó de hecho con los bolcheviques.

[36] «Cosacos» fuerzas represivas zaristas compuestas de varias etnias casi siempre fuera de la ley y situadas en las fronteras con Asia y el Próximo Oriente para defender el país. Después de 1917 sirvieron en cada bando con la paradoja de que para evitar combates fratricidas, hubo mítines entre grupos cosacos antagonistas para decidir juntos que sector iban a sostener. Sucedió con Makhno, ver «The Makhnovists’ address to the toiling Cossacks of the Don and Kuban», en Alexandre Skirda Nestor Makhno – Anarchy’s Cossack The Struggle for Free Soviets in the Ukraine 1917-1921 Oakland [Estados Unidos], AK Press, 2004, pp. 387-389, junio de 1920.

[37] Semion Gregorievich Roshál, 1896-1917, ruso, estudiante, miembro del soviet de Kronstadt. Murió en el frente en Rumanía.

[38] Fiodor Fiodorovich Raskolnikov, 1892-1939, ruso, periodista leninista, miembro del soviet de Kronstadt. Luego, siendo diplomático en Bulgaria emigró a Francia con su familia. Al enterarse el 24 de agosto de 1939 de la firma del pacto entre la URSS y la Alemania nazi, tuvo un choque psicológico y murió el 12 de septiembre de 1939.

[39] LeónTrotski, seudónimo de Lev Davidovich Bronstein, 1879-1949, ruso, dirigente y periodista menchevique, opositor a Lenin. Trotski se sumó a Lenin a partir de 1916 y calló sus críticas.

[40] Efim Yartchouk Kronstadt o.c., p. 35.

[41] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 (Prolétariat contre dictature communiste), París, Les éditions de Paris, 2012, p. 50.

[42] Dimitri Valerievich Vlasov Эсперанто: полвека цензуры. Развитие эсперанто-движения и его журналистики в условиях цензуры в Российской империи и СССР (1887-1938 гг.) [Esperanto: medio siglo de censura (Desarrollo del movimiento esperantista y su periodismo bajo la censura en el imperio rusa y en la URSS] Moscú, Impeto, 2011, pp. 74-76, 172.

[43] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., p.62.

[44] Efim Yartchouk Kronstadt o.c., p. 80.

[45] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., pp. 98, 100.

[46] Izvestia [noticias] del Comité Revolucionario Provisional de los marinos, soldados del Ejército Rojo y obreros de la ciudad de Kronstadt, n° 6, 8 de marzo de 1921, p. 2.

[47] N. M. Razin aparece en varios documentos y en diciembre de 1919 como comisario político experimentadoen un libro en 1978 de B. I. ZverevЛенин и флот (1918-1920) [Lenin y la flota 1918-1920].

[48] о событиях в Кронштадте весной 1921 г. [Kronstadt 1921 Documentos sobre los acontecimientos de la primavera en Kronstadt en 1921] Moscú, Demokratia, 1999, p. 392. La nula actuación de Kozlovski en la emigración corresponde a que toda familia fue detenida y considerada rehén del gobierno leninistas. Su esposa fue condenada como rehén a 5 años de trabajo forzado. En 1935 fue exilada para 5 años en Kazajstán. El hijo Nikolay, oficial de artillería y comunista, fue detenido como rehén y condenado a un año de trabajo forzado, protestó y desapareció. Konstantin, soldado del Ejército Rojo, detenido como rehén y condenado a la misma pena que su hermano; luego en 1935 mandado al destierro con su madre. Detenido varias veces y fusilado en 1937. Dmitri, estudiante de instituto, detenido como rehén y condenado a la misma pena que su hermano; en 1935 mandado al destierro con su madre. Pavel, estudiante de instituto, detenido como rehén y condenado a la misma pena que su hermano; en 1935 mandado al destierro con su madre. Elisabeta, 13 años en 1921, no fue considerada rehén, pero se la separó de su madre y fue casi adoptada por una familia que la hizo pasar clandestinamente a Finlandia donde se reunió con su padre.

[49] Paul Avrich Kronstadt 1921, o. c., p. 200.

[50] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., p. 224.

[51] Apuntes tomados durante una conferencia de Skirda el 28 de enero de 1983

[52] Mijail Kalinin, 1875-1946, ruso, metalúrgico, dirigente leninista.

[53] Nikolay Nikolayevich Kuzmin, 1883-1939, ruso, matemático, leninista. Alto mando militar en varios frentes. Nombrado jefe de la flota del Báltico en febrero de 1921. Condecorado por su actuación, Luego chequista, detenido en 1937 con varios generales no reconoció su culpabilidad; fusilado en 1939.

[54] Кронштадт 1921. Документы o. c., p. 3.

[55] Ibídem, pp. 21-22, 24-25, 55-56.

[56] Vladimir Dmitriyevich Feldman, 1894-1937, ruso, dirigente chequista. Detenido, condenado y fusilado el mismo día en 1938.

[57] Sin datos de momento.

[58] Ver la nota 39.

[59] Mejonoshin Konstantin Alexandrovich, 1889-1938, ruso, vice jefe de la formación de los militares, detenido, condenado y fusilado el mismo día en 1938.

[60] Muralov Nikolay Ivanovich, 1877-1937, ruso, médico, alto mando del ejército, luego condenado y fusilado.

[61] Kedrov Мijail Serguyevich, 1878 -1941, jurista, dirigente chequista, después condenado y fusilado.

[62] Menzhinski Viacheslav Rudolfovich, 1874-1934, ruso jurista, chequista, murió de enfermedad.

[63] Yagoda Henrik, Henrijovich, 1891-1938, ruso, anarquista, bolchevique en 1917, alto dirigente leninista y chequista. Jefe de la checa, 1934-1936, luego excluido del PC. Se dice que lamentó haber sido un traidor y añadió «Lamento mucho que, cuando lo podía hacer, no les fusilé a todos ustedes.» Fusilado en 1938

[64] Stepan Maximovich Petrichenko, 1892-1947, ruso, cerrajero, marino responsable de las herramientas en el acorazado Petropavlosk. Presidente del Comité Revolucionario Provisional (CRP). Estuvo algún tiempo en Ucrania en 1919. Luego se refugió en Finlandia y regreso a la URSS en 1927.

[65] Gue. P. Tukin, electricista, miembro del CRP.

[66] Vasili Petrovich Yakovenko, 1895-?, ruso, telefonista en la central de Kronstadt, miembro del CRP.

[67] Guerasim Alexandrovich Ososov, 1892-?, ruso, mecánico en el acorazado Sevastopol, miembro del CRP.

[68] Piotr Mijailovich Perekelpin, 1891-1921, ruso, electricista en el acorazado Sevastopol, miembro del CRP. Fusilado.

[69] Yan Yanovich Waiss Guinter, 1893-?, letón de nacionalidad ruso, galvanizador en el acorazado Petropavlosk.

[70] Serguey Stepanovich Vershinin, 1896-1921, ruso, electricista Petropavlosk. Fusilado.

[71] Lúcas Faddeyevich Savchenko, 1900-1921, ruso, calderero en el acorazado Sevastopol. Fusilado.

[72] Alexander Federovich Ulanov, 1892-1921, ruso, obrero perforador en el acorazado Sevastopol. Fusilado.

[73] Baykov,?, ruso, especialista en construcción. Se escapó a Finlandia.

[74] Kupolov, ¿?, ruso, enfermero, miembro del CRP. Se escapó a Finlandia. Regresó a la URSS. Se desconoce su suerte.

[75] Anatol Nikolayevich Lamanov, 1889-1921, ruso, profesor de química. Presidente del sóviet de Kronstadt en 1918-1919. Un tiempo en el PC, Lamanov lo dejó el 4 de marzo de 1921, carta en Izvestia, n° 3, con este final: «[…] regreso a las filas de la unión socialista revolucionaria maximalista cuyo lema fue, es y será siempre «El poder al sóviet y no al partido.» Fusilado.

[76] Viacheslav Y. Zemskov, ruso, responsable de comunicación, detuvo él solo a Kuzmin (ver n° 53) Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., p. 133.

[77] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., p. 196.

[78] Ibídem, p. 124.

[79] Pavel Dmitriyevich Vasiliev, 1885- ?, ruso, enfermero.

[80] «dos» los votos de Kalinin y Kuzmin, no se incluye el voto de Vasiliev, forzosamente similar a los de sus jefes, quizás por ser Presidente del sóviet de Kronstadt.

[81] «Desde un punto de vista táctico los oficiales ex zaristas nombrados en Kronstadt por la plana mayor leninista (que apoyaron a los rebeldes kronstadianos) habían propuesto desembarcar en la base aérea cercana de Orianenburgo (los aviadores sostenían la insurrección) para bombardear objetivos militares enemigos. También insistieron en la necesidad de romper el hielo alrededor de la isla de Kotlin en que está construida la fortaleza de Kronstadt para anular un posible ataque de la infantería leninista.» Apuntes tomados durante una conferencia de Skirda, ya citados.

[82] E. Kilgast, navegante, miembro del CRP.

[83] Izvestia, n° 5, 7 de marzo de 1921.

[84] Alexandre Skirda Kronstadt 1921 o. c., p. 158.

[85] Кронштадт 1921. Документы o. c., pp. 59-60.

[86] Ver la nota 8.

[87] «[…] B отношении Кронштадта до сих пор не было никакого плана. Не было даже агентурной разведки, несмотря на полную возможность ее организации. Теперь установлены правильные организационные отношения, выработан простой план действий. Только овладение Кронштадтом покончит с политическим кризисом в Петрограде. Военный округ и флот необходимо реорганизовать, установив военный режим и строгое централизованное подчинение. 5 марта 1921»Кронштадт 1921. Документы o. c., p. 69.

[88] Anton Denikin, 1872-1947, ruso, general; Nikolay Yudenich, 1862-1933, ruso, general; Vranguel, ver n° 13.

[89] Тут проявилась стихия мелкобуржуазная, демократическая, с лозунгами свободной торговли и всегда направленная против диктатуры большевиков. И это настроение сказалось на пролетариате очень широко. Оно сказалось на предприятиях Москвы, оно сказалось на предприятиях в целом ряде пунктов провинции. Эта мелкобуржуазная контрреволюция, несомненно, более опасна, чем Деникин, Юденич и Колчак. Десятый съезд РКП(б). 8 марта—16 марта 1921 г, [X Congreso del PC de toda Rusia (bolchevique), 8-16 de marzo de 1921], 8 de marzo de 1921, p. 35.

[90] Сколько-нибудь сознательный крестьянин не может не понять, что мы, как правительство, представляем рабочий класс и тех трудящихся с которыми могут согласиться трудящиеся крестьяне (а их 9/io), что всякий поворот назад означает возвращение к старому цaрскому правительству. Это показывает кронштадтский опыт. Там не хотят белогвардейцев, не хотят нашей власти, — а другой власти нет, — и находятся в таком положении, которое является лучшей агитацией за нас и против всякого нового правительства. Мы имеем сейчас возможность согласиться с крестьянами, и это нужно провести практически, умело, со сметкой, гибкостью. Десятый съезд o. c., 15 de marzo de 1921, p. 417.

[91] Margareth Thatcher, 1925-2013, inglesa, abogada y primera ministra, 1979-1990, partidaria del saboteo del sindicalismo y de la privatización desenfrenada.

[92] «[…] las concepciones de la Oposición Obrera y de los elementos análogos no solo son falsas teóricamente sino que en la práctica constituyen la expresión de las vacilaciones pequeñoburguesas y anarquistas, debilitan la línea de firme dirección del Partido Comunista y ayudan a los enemigos de clase de la revolución proletaria.» Lenin en marzo de 1921. Marx, Engels Lenin Acerca del anarquismo y el anarcosindicalismo, Moscú, editorial Progreso, [1973], p. 320.

[93] Era la tercera sesión del Congreso, el 9 de marzo de 1921 y Lenin ostentaba su satisfacción porque exactamente al mismo tiempo anhelaba el exterminio de los kronstadianos: «[Días] 9 y 10 de marzo [de 1921]. El enemigo abrió un fuego de artillería, ya intermitente ya continuo e intenso, sobre la ciudad y los fuertes. Los intentos de asalto, llevados a cabo en el sur y en el norte fueron rechazados con grandes pérdidas del enemigo. Nuestra artillería respondía sin cesar.» Petrichenko La Verdad sobre Kronstadt.

[94] У нас прошло довольно много времени в дискуссии, и я должен сказать, что теперь «дискутировать винтовками» гораздо лучше, чем с тезисами, преподносимыми оппозицией. Не надо теперь оппозиции, товарищи: не то время! Либо — тут, либо — там, с винтовкой, а не с оппозицией. Это вытекает из объективного положения, не пеняйте. Не надо теперь оппозиции, товарищи! И я думаю, что партийному съезду придется этот вывод сделать, придется сделать тот вывод, что для оппозиции теперь конец, крышка, теперь довольно нам оппозиций! (Аплодисменты.) Десятый съезд o. c., 9 de marzo de 1921, p. 121.

[95] En Ucrania fue evidente la discrepancia entre Trotski y Antonov Ovseenko sobre la actitud a adoptar frente a Makhno.




Fonte: Ielibertarios.wordpress.com
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